Después de varios días intensos, ésta última ha sido una jornada tranquila para nosotros en Lanzarote. “Solamente” una larga sesión en el agua y un trote ligero para soltar piernas esta tarde. Y es que estar aquí invita a entrenar mucho y duro, lo cual no es malo, pero de vez en cuando hay que levantar el piéy dejar que el cuerpo asimile el trabajo que día tras día vamos acumulando.
Y es que, sin casi darnos cuenta, hemos pasado el ecuador de nuestra concentración y la frescura con la que llegamos ya sólo la mantiene la temperatura (fresca, que no fría) de la isla. Aún así, estamos mejor que bien y con ganas de seguir acumulando kilómetros y buenas sesiones. Durante las dos primeras semanas hemos sumado alrededor de 60km en el agua, 700km de bici y 130km a pié; unas cifras nada descabelladas teniendo en cuenta los volúmenes que se manejan en este mundillo hoy en día. Paciencia y perseverancia, que todo llega.

Por otra parte, a la estancia de César y de su familia en el Club, se unió la visita de mis padres, quienes estuvieron alegremente entre nosotros e incluso se atrevieron a echarle una mano a César con el cronómetro. Entretanto realicé una sesión de fotos para Redbull con el gran Alberto Lessmann. Hubo tiempo el fin de semana para hacer algunas visitas y también nos hicimos eco del debut de Lance Armstrong en el Ironman 70.3 de Panamá, cuanto menos sorprendente y digno de elogiar.
De momento es todo, por lo que me retiro hasta la próxima. Gracias por leerme!









